Todo era nuevo y limpio, así que me sentí cómodo usándolo.
Pude usarlo sin dudarlo y sin conocer a nadie.
El ventilador de 24 horas hacía ruido y me molestaba. Me sentí frustrado porque no tenía la libertad de elegir cambiar.
Además, los cuellos de los grifos de la cocina y el baño estaban sueltos y eran difíciles de usar.